26 February 2017 21:25 PM



Yeongeunmun, puerta de las obligaciones coreanas con Qing

El reino de Joseon fue un reino independiente pese a las constantes invasiones que recibió. Fruto de las relaciones con los reinos del entorno, Joseon tuvo que rendir vasallaje a las dinastías de Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911). Las relaciones de tributos a las dinastías chinas ya venían de antes. Según la concepción geopolítica de Asia Oriental y el pensamiento chino, las dinastías chinas siempre estuvieron en el centro del mundo. La civilización china era el centro de ese mundo y todo lo que había alrededor eran pueblos bárbaros a los que había que conquistar y de los que había que protegerse. Los Dongyi o pueblos de la esfera cultural del este (que incluía a manchúes, coreanos y japoneses) estaban dentro de esa concepción de periferia del gran centro del mundo que eran las dinastías chinas y por tanto debían rendirle tributos y vasallaje al Emperador o ser conquistados por las armas.

Así pues, reinos como los coreanos mantuvieron intacta su idiosincrasia al mismo tiempo que rendían pleitesía al Emperador de la dinastía china del momento, lo cual les situaba en una posición de cierta tranquilidad respecto a su existencia independiente y recibían los avances y mercancías de la época. Del mismo modo, los emperadores chinos se aseguraban tener todos los territorios periféricos bajo su dominio sin tener que hacer uso del gasto militar. Era un dominio más simbólico que real, puesto que las dinastías coreanas tuvieron sus propios reyes, leyes, tratados, cultura, idioma, etc. Sin embargo, los reyes coreanos no podían usar el título de Emperador, ni podían hacer ceremonias que estaban reservadas al Emperador, como por ejemplo el culto a los cielos para las buenas cosechas, tal y como expliqué en la historia del santuario Hwangudan. Y ese dominio simbólico y no del todo real se refleja en las invasiones que siguieron sufriendo los reinos coreanos pese a su vasallaje. Especialmente importante la invasión de la península coreana por parte de los mongoles de la dinastía Yuan, los cuales consiguieron que el coreano Reino de Goryeo pasara a ser su vasallo en 1259.

Volviendo a la dinastía Joseon (1392-1897), los coreanos tuvieron unas relaciones cordiales con Ming (1368-1644). Durante esa época hubo intercambios comerciales y una relación positiva. Tanto fue así que los chinos de Ming ayudaron a Joseon durante las invasiones japonesas de la península coreana. También por el hecho de que el objetivo final de los japoneses era invadir China. Y los coreanos, ayudaron a Ming en las guerras contra Nurhaci, y que también podríamos entender desde la óptica de un enemigo común. Sin embargo, tras la llegada de la dinastía Qing al trono chino, las relaciones se vieron totalmente afectadas por esto último. Joseon sufrió previamente dos invasiones manchúes y acabó siendo un Estado vasallo de la dinastía Qing hasta finales del s. XIX a raíz de la segunda invasión. Durante esa época, Joseon continuó manteniendo su autonomía, pero su condición de Estado vasallo duraría unos doscientos años hasta que Qing fue perdiendo su poder principalmente a causa de las Guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1869). En los cincuenta años posteriores a través de la influencia occidental en Japón (restauración Meiji 1868 en Japón), la revolución Donhak y la reforma Gabo en Corea en 1894, la primera guerra sino-japonesa 1894-1895 y la Guerra ruso-japonesa 1904-1905, toda Asia Oriental sufriría cambios radicales. Especialmente Corea pasó de estado vasallo a Imperio y de Imperio a colonia de Japón.

La puerta de Yeongeunmun 영은문, en Seúl, fue la entrada de los emisarios chinos de Qing que venían a cobrar los tributos y también el lugar por donde llegaban las visitas diplomáticas. Estaba situada a las afueras de la puerta Donuimun (o Seodaemun) [Puerta del Oeste, que hoy en día no existe]. A su lado estaba construido el edificio llamado Mohwagwan, que era la casa de huéspedes utilizada por los enviados de Qing. En 1896 fue demolido todo y con la intendión de reclamar la independencia coreana se construyó Dongnimmun o puerta de la independencia. Sin embargo, dos pilares de Yeongeunmun se mantuvieron en pie y desde entonces hasta nuestros días, los pilares de la antigua puerta de Yeongeunmun sobreviven frente a Dongnimmun.

Estos dos pilares, que es lo único que queda de aquella puerta y que aún podemos recordar en fotografías, son la evidencia del recuerdo de aquel estado coreano vasallo de las dinastías Chinas. Hoy en día todavía podemos verlos frente a la puerta Dongnimmun en Seúl. 

  • Título: Yeongeunmun, puerta de las obligaciones coreanas con Qing
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  • Fecha: 20 Julio 2015
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