26 February 2017 21:19 PM



Yasaka Koshindo, el templo de los monitos colgantes

Yasaka Koshindo es un pequeño templo que podemos encontrar en el barrio de Higashiyama en Kioto, en la famosa calle que sube hasta la pagoda Yasaka del antiguo templo Hokan-ji. Como el templo es pequeño puede pasar desapercibido así que hay que estar atentos cuando se sube por esta calle. El templo queda a mano derecha en la parte más alta de la calle unos metros antes de llegar a la pagoda Yasaka.

Como tal, el templo no es importante y su visita no es imprescindible. Sin embargo, tiene algo que lo hace peculiar y es por eso que, si vamos de paseo por Higashiyama o estamos subiendo hacia el templo Kiyomizudera por esta calle, no nos cuesta nada pararnos unos minutos a descubrir este pequeño templo.

Y es que aunque el templo está dedicado a Kōshin, una deidad protectora budista, lo más característico para los turistas que visitan el templo son los monos que se usan como ofrenda. Pero una cosa no tendría sentido sin la otra, así que voy a explicar un poco sobre el por qué de estos monos y de la deidad llamada Kōshin.

Kōshin es una creencia de origen taoísta que viene de China, por la cual se señalan varios días, o años, según el calendario oriental, en que se deben hacer unos ritos para protegerse de las malas influencias, las enfermedades y las desgracias. Estos "días Kōshin" ocurren seis veces al año y cada año 57 del cómputo total de los 60 años zodiacales. Con el tiempo, desde el periodo Kamakura y hasta el periodo Edo, el rito Kōshin se fue popularizando y se integró tanto en el budismo como en el sintoísmo. En el budismo a través de la deidad tántrica llamada Shōmen Kongō y en el sintoísmo a través del kami Sarutahiko. Muchas estelas de piedra y estatuas se erigieron por todo Japón para conmemorar la practica del Kōshin. Los tres monos que se cubren los ojos, la boca y las orejas son el símbolo más característico de la creencia Kōshin. El mono está asociado a esta creencia ya que la segunda sílaba de la palabra Kōshin (Shin) 申 se corresponde con el signo zodiacal del mono. Fuera de Japón son muy famosos los tres monos que no escuchan el mal, no ven el mal y no hablan del mal, llamados Mizaru, Iwarazu y Kikazaru, y seguro que todo el mundo los conoce, ha oído hablar de ellos o ha visto alguna vez esta tríada tan mona. Sin embargo, los monitos que pueden colgarse como ofrenda en Yasaka Koshindo son los llamados Kukurizaru.

Kukurizaru son las figuras de estos monos de colores que podemos ver colgados por el templo y que están atados de manos y pies de forma que parece unas pequeñas pelotas de colores. Ciertamente, los monos ofrenda no tienen mucha apariencia de monos y hay que tirar de imaginación para creer que son pequeños simios de colores.

Se usan para que pidamos nuestro deseo a Shōmen Kongō (Kōshin), que es una deidad budista de origen hindú, normalmente representado con cuatro o seis brazos, que tiene una cara de mal humor y a la que sólo le gustan las buenas personas y castiga a aquellas que son malas. Como seguro que somos buena gente no tendremos problemas en pedir nuestro deseo, escribiéndolo en el monito a modo de Ema y colgándolo de algún lugar en el templo para pedir nuestro deseo. El monito actúa de transmisor de nuestros deseos con Kōshin, de forma que la capacidad del mono será la que ayudará a que nuestro deseo se cumpla. Se dice que cuando deseamos algo, nuestro deseo escapa para no cumplirse, de esta manera debemos transmitir nuestro deseo al mono para que sea Kōshin quien controle los deseos. Pero cuidado porque si estos deseos son malos Kōshin nos castigará. Además, si nuestro mono se ensucia o se hace viejo hemos de volver al templo para cambiarlo, o si no lo necesitamos más, hemos de volver también para pedir que ya no lo queremos.

De esta manera, los cientos de monos colgantes le dan un toque colorista al templo y hacen que su presencia salte a la vista e incluso nos llame la atención desde la calle. En el altar de ofrenda otros tres monos de madera preceden a los cientos de monos colgantes. Es una imagen bastante curiosa.

Las personas que quieran hacer una ofrenda deben comprar uno de estos kukurizaru, escirbir en él su deseo y posteriormente colgarlo en alguna de las zonas habilitadas para ello. El templo no tiene más que un patio principal con un par de edificaciones por lo que el recinto tampoco es que sea muy grande. Es por eso que al haber tan poco espacio, los monos que se cuelgan llenan el templo por completo.

Fui a este templo porque había leído sobre él hace mucho tiempo en el blog de Flapy

 

Cómo llegar: En Higashiyama, simplemente sube la calle que lleva a la pagoda Yasaka y presta atención unos 50 metros antes de llegar, a mano derecha según subes, no tiene pérdida.

Entrada: gratuita

Más info: página web

Sitios de interés cercanos:

- barrio de Higashiyama
- Pagoda Yasaka
- Templo Kiyomizudera


 

  • Título: Yasaka Koshindo, el templo de los monitos colgantes
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  • Fecha: 09 Septiembre 2015
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