19 January 2017 7:09 AM



The World of Kanako (Tetsuya Nakashima, 2014)

Esta reseña está libre de spoilers, así que puedes leerla antes de ver la película. Sin embargo, es posible que no entiendas nada, por lo que recomiendo volver a leerla después de ver la película.

The World of Kanako es una película que me ha gustado mucho, pero a la que le he dado una puntuación bastante baja, quizás porque han sido varias las cosas que me han decepcionado aunque la película me haya hecho disfrutar en muchos momentos.

Para empezar, sólo comentar que esta película va en la línea visual de las películas de Nakashima. Si has visto alguna de sus películas anteriores sabrás a lo que me refiero. Sin embargo, si esta es la primera película de Nakashima que vas a ver, te recomiendo que comiences por sus películas anteriores, ya que los contrastes son claros y esta quizás te haga no disfrutar de las otras o ir con una idea equivocada.

La película empieza con un ritmo frenético, quizás demasiado, y esta es la pega general de la película: todo es demasiado. Demasiado visual, demasiado rápido, demasiada violencia gratuita, demasiados personajes, demasiadas historias, demasiadas inconexiones,... Cuando uno termina de ver la película, siente que sufre una sobredosis de metraje. Es como cuando te sientas a la mesa ante un plato exquisito y te comes cien platos. Aunque te guste mucho y sea tu comida favorita vas a quedar empachado, tu vientre estará hinchado, te sentirás mareado y con ganas de vomitar. Algo así me produjo esta película. Era tanta la rapidez de las escenas, la concentración necesaria, los detalles visualmente increíbles en los que fijarse, ... que cuando acabé de verla me sentía lleno y me dolía la barriga como si hubiera hecho una mala digestión, y todo ello pese a que disfruté como un niño de cada segundo del film.

La película me recordó en algunos momentos a Confessions, especialmente cuando uno de los adolescentes habla de sus pensamientos más profundos y se pone a filosofar sobre su vida. El hecho de que los adolescentes fueran protagonistas en este estilo de película me pareció bastante irreal, pero quizás eso es lo que quería el director, que no esperáramos lo que se nos venía encima con Kanako, aunque desde el primer momento es bastante previsible todo.

También la película me recordó por momentos a Oldboy, que aunque no tienen historias parecidas, sí que parece que haya algo en común entre los protagonistas principales, masculino y femenino, de ambas películas. Esa línea paternal envuelta de violencia, incesto o casi consumación, hombre visualmente descuidado, etc.

Las actuaciones son muy buenas, perfectas, y el toque setentero de los créditos del principio me enamoró. Quizás esto último fue lo que más me gustó de la película. Hay algunos momentos en los que se cuela la animación en medio de las escenas reales, como si de un manga se tratara. Queda bien y no desentona, quizás le da el aire juvenil y poco creíble a la película que combina bien con todas las escenas de fiesta, luces y caramelos. Me parece un acierto saber complementar tan bien estos mundos de drogas, azúcar y colores con los de la sangre y los golpes. Porque la película es violenta, quizás demasiado, con escenas duras de sexo (aunque no se vea nada en pantalla), y eso la hace grande.

El problema viene con los personajes y el guión. Hay demasiados personajes secundarios, a veces es difícil identificarlos y seguirles la pista a todos. A veces no entiendes por qué un personaje que parece importante aparece casi al final de la película y no ha salido antes o, si lo ha hecho, por qué no han sido más claras las imágenes. Hay causas de algunos personajes que no entiendes del todo. Sí, Kanako hizo cosas mal, pero ¿el qué? ¿y por qué? ¿Y por qué no sale apenas nada del Sr. Cho? Se le quiere dar tanto secretismo a la niña hasta el final, que resulta que te quedas con las ganas de ver a una Kanako en pleno apogeo. No parece en ningún caso que tenga el rol que le da la historia en la película o lo que dicen de ella, y su final no me parece acorde con lo que se esperaba. El papel de Odagiri Joe parecía más propio de un cameo, y el rol del Satoshi Tsumabuki como detective es desconcertante. Ni una sola profundización en este personaje que podría ser interesante. Al final sólo nos queda la imagen de un gilipollas con Chupa-chup.

Al final te quedas un poco despagado con todo y eso es lo que menos me ha gustado. Has disfrutado de sexo y drogas en pequeñas dosis y violencia en demasiadas ocasiones para llegar a un final tan blanco y puro como la nieve que cae. Si vieras los últimos diez minutos de película no creerías que se corresponden con los diez primeros.

En definitiva, creo que Nakashima ha ido por su camino de siempre del impacto visual, pero esta vez ha querido ir más allá, y de ir más allá se ha pasado de frenada y de lugar. La película es buena, se puede disfrutar de ella y posiblemente quien no haya visto nada de Nakashima y le gusten las películas de violencia y adolescentes japonesas la encuentre sublime. Los que estamos hasta arriba de ver este tipo de películas -sobre todo en cine coreano, cuyo nivel es bastante superior- simplemente nos deleitaremos con la puesta en escena visual de los primeros minutos, con el trabajo excelente de Koji Yakusho como expolicía antihéroe y poco más, porque de la sobredosis de imágenes, violencia e historia que habremos sufrido necesitaremos irnos a un templo budista para purificar nuestra mente de tan ocupada que la tendremos.

Por cierto, me encantó que el director japonés hiciera referencia a "Alicia en el país de las maravillas" de Carroll, pero creo que no supo explotarlo como debía, y me pareció que la niña sólo había leído las primeras páginas del libro. Las referencias fueron como ir a un restaurante de tres estrellas Michelín y sólo comerse el pan. Un poco triste.

Director: 
Tetsuya Nakashima 中島哲也
Reparto: 

Kōji Yakusho 役所広司
Nana Komatsu 小松菜奈
Satoshi Tsumabuki 妻夫木聡
Joe Odagiri オダギリジョー
Fumi Nikaidō 二階堂ふみ
Ai Hashimoto 橋本愛

Puntuación: 
3
Promedio: 3 (1 vote)
Reseñado por: 
  • Título: The World of Kanako (Tetsuya Nakashima, 2014)
  • Escrito por:
  • Fecha: 19 Julio 2015

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