23 January 2017 23:56 PM



Viajando por Japón: segundo viaje a Osaka y Kioto

Pues aquí estamos de vuelta de nuestro tercer viaje a Japón y segundo a la región de Kansai. Si en el primer viaje fuimos a Fukuoka, en este tercer viaje volvimos a repetir destino y volvimos a viajar a Osaka y Kioto durante una semana. Un año más volvimos a viajar en la última semana de noviembre por lo que pudimos disfrutar del "momiji" o "koyo" que es como se conoce al cambio de color de las hojas de los árboles del otoño, especialmente de los arces japoneses.

La verdad es que hemos acabado un poco cansados de tanto rojo otoñal y templo budista, así que intentaremos viajar a Japón en otra época del año y mejor aún si hay menos gente. Durante esta semana, como el año pasado, Kioto se llena de turistas, tanto japoneses como extranjeros, para disfrutar del maravilloso placer visual que ofrece el otoño. 

Voy a poner a continuación cómo fue nuestro viaje por días, por si le sirve a alguien de inspiración y de paso para después ir enlazando a las entradas correspondientes.

Día 1. Viernes 20 de noviembre de 2015.

Volamos otra vez con Air Busan desde nuestra ciudad (Busan) hasta el Aeropuerto de Kansai. Llegamos bastante tarde porque el vuelo salió con retraso. Esta vez ya conocíamos mejor la red de trenes así que no tuvimos problemas para subir al tren que nos llevó hasta la estación de Osaka.

Llegamos al Hotel Kansai caminando desde la estación de Osaka aunque he de decir que todo el subterráneo comercial de la zona de Umeda es bastante caótico y hay que fijarse bien para no despistarse. Al llegar al hotel hicimos check-in y salimos a cenar ramen, curiosamente la primera comida que hemos hecho en cada viaje a Japón. Por la zona vimos el santuario Tsuyunoten Jinja que tiene una curiosa historia de amor y volvimos al hotel. El Hotel Kansai está dentro de lo que se conoce como un "barrio rojo". En las calles de alrededor hay otros hoteles y también moteles, así como bares donde las chicas sugieren entrar a los clientes desde la misma calle. No es un barrio peligroso y tampoco hay nada que dé mala imagen, pero sabes lo que hay a tu alrededor y no deja de ser peculiar.

 

Día 2. Sábado 21 de noviembre de 2015

Este día lo pasamos por completo en Osaka. Fuimos al Umeda Sky Building a primera hora de la mañana para ver las vistas de la ciudad. Se trata de un edificio de arquitectura futurista con un mirador circular en su zona más alta desde donde se puede tener una visión de 360º de Osaka. Me gustó mucho todo, tanto las vistas como la arquitectura. Antes, sin embargo, pasamos al lado de un edificio muy famoso que tiene una autopista que pasa a través de él. Y es que Japón siempre tiene cosas sorprendentes.

Desde Umeda fuimos en metro hasta Tennoji, para subir a otro edificio mucho más alto con unas vistas mucho más espectaculares, el Abeno Harukas. Desde allí pudimos ver toda la planicie de Osaka hasta donde alcanzaba la vista. Fue un momento espectacular. Desde allí mismo pude ver que la pagoda del templo Shintennoji estaba en restauración, así que nos evitamos esa visita y fuimos a otro templo bastante interesante muy cerca de allí, el Templo Isshinji. Desde allí fuimos caminando hasta Shinsekai, el barrio de la torre Tsutenkaku, y comimos los famosos Kushikatsu. No subimos a la torre porque  había que esperar entre 45 minutos y 1 hora (como nos pasó en le primer viaje), así que lo dejamos para mejor ocasión. De camino a Nipponbashi me di cuenta de que no estaba la tienda de Musculman. Espero que no la hayan cerrado.

En Nipponbashi, el barrio de videojuegos, otakus, y frikadas de Osaka, hice algunas paradas para comprar algunos videojuegos retro como los que muestro en la fotografía de abajo. Es curioso ver cómo han subido los precios en tan sólo un año. La verdad es que sólo quería un mando de Megadrive, pero acabé comprando de todo menos el mando de Megadrive porque no lo encontré. 

Después de caminar y pasear por tiendas llegamos a Namba Parks, uno de los centros comerciales más interesantes de la ciudad. Allí hicimos una parada para tomar algo y descansar. Llevábamos todo el día andando y estábamos cansados. Se hizo de noche y pudimos disfrutar de las luces de Navidad del centro comercial. Después salimos hacia Dotonbori y volvimos a cenar en el restaurante Botejyu unos espectaculares Okonomiyaki (en la foto de arriba) y Yakisoba. De allí nos fuimos al hotel porque al día siguiente teníamos que ir a Kioto.

 

Día 3. Domingo 22 de noviembre de 2015

El domingo era un día de mucha gente en Kioto, y más siendo el lunes festivo. Así que llegamos tranquilamente, hicimos check-in en el Guesthouse Taikoya Bettei y fuimos al Castillo Nijo, un lugar que pese a ser muy turístico no estaba muy concurrido. Lo vimos tranquilamente, y nos fuimos a ocmer a Honke Owariya, un genial restaurante de fideos soba, muy cerca del Museo del Manga de Kioto (en la foto de abajo con muchos japoneses leyendo manga fuera del museo). Después pasamos por el templo Rokkaku-do de arquitectura singular y paseamos por el famoso mercado Nishiki que estaba hasta arriba de gente. Muy agobiante. Decidimos volver al guesthouse a descansar y cenar algo por allí cerca.

 

Día 4. Lunes 23 de noviembre de 2015

Este día era festivo y en teoría iba a llover, así que decidimos visitar templos y lugares interesantes cercanos al Guesthouse y nos movimos prácticamente por el centro de Kioto. Primero fuimos al templo Higashi Hongangji que después de varios años por fin estaba restaurado completamente y podía visitarse por dentro. Fuimos después al jardín Shosei-en que pertenece a este templo, un jardín japonés bastante sencillo pero con cierta belleza. Después fuimos caminando hasta el templo Sanjusangendo, un lugar espectacular, de lo mejor que puede visitarse en Kioto. Este lugar alberga nada más y nada menos que mil estatuas de Kannon, el bodhisattva de la compasión. Por el camino hicimos dos breves visitas que tenía muchas ganas: el edificio original de Nintendo cuando era una empresa de juegos de cartas, y la tumba Mimizuka que alberga decenas de miles de narices de coreanos y chinos arrancadas como trofeos de guerra durante las invasiones japonesas a Corea de finales del s. XVI.

De Sanjusangendo subimos a un autobús y dimos la vuelta hasta el Templo Toji, otro lugar espectacular. Visitamos sus edificios por dentro, vimos sus grandes estatuas de Buda y entramos dentro de la pagoda. Disfruté muchísimo y tuve una ración de budismo para toda la semana. De allí fuimos en autobús hasta el templo Nishi Hongangji ("hermano" del Higashi Hongangji) y después de otro recorrido en autobús pudimos llegar hasta el santuario Seimei Jinja donde arrasé en las tiendas de souvenirs comprándome camisetas, portafolios, pegatinas y un ema y un omamori (amuletos de santuarios sintoístas). Terminamos la noche en Kawaramachi cenando en el restaurante Kappa Sushi. Un lugar al que ya habíamos ido el año pasado y decidimos repetir.

 

Día 5 Martes 24 de noviembre de 2015

Este día, quizás, fue el mejor día de todo el viaje. Decidimos hacer una excursión a las afueras de Kioto y nos fuimos hasta Ohara, un lugar increíble que había conocido gracias al blog de Flapy y al que Jumi quería ir porque su guía coreana de Kioto lo recomendaba como un lugar especial. Y no fue para menos. Ohara es un lugar compuesto por seis templos y bonitas zonas naturales a pocos minutos de Kioto. Vimos el templo Sanzen-in famoso por sus jardines y las piedras con caras humanas, el templo Jikko-in donde pudimos tomar un té verde mientras descansábamos en su jardín, el templo Shorin-in con su gran estatua de Amida Buda (Amithaba) y el templo Hosen-in, donde tomar otro té fue espectacular (foto de abajo). Después dimos una vuelta hasta el templo Raigon-in donde apenas había nadie y nos acercamos hasta la cascada de agua Otonashi no taki donde estuvimos completamente solos rodeados de la naturaleza de la zona. Después cruzamos Ohara para visitar el último templo, el Jakko-in, antes de volver a Kioto donde cenamos en nuestro restaurante de Abura Soba favorito (segunda foto de abajo).

 

Día 6 miércoles 25 de noviembre de 2015

Día de lluvia y día de pocas ganas de visitar templos. Decidimos subir al tren a Osaka e ir de compras. Fuimos a Namba Parks otra vez, Amérika Mura y la zona comercial subterránea de Umeda. Vimos el Namba Yasaka Jinja que tiene una gran cabeza de león gigante con el santuario dentro, fuimos a varios Book-Off y a Mandarake a la búsqueda y captura de algunos videojuegos de Megadrive, Super Nintendo y Game Boy, y estuvimos en la librería Junkudo-Maruzen que es una de las más grandes de Japón con más de dos millones de libros. Después volvimos y cenamos cerca del Guesthouse.

 

Día 7 jueves 26 de noviembre de 2015

Otro día de excursión, esta vez al templo Kurama-dera y al santuario Kifune Jinja (foto inferior). Una excursión que incluía un poco de senderismo por la montaña, acabamos muy cansados pero en mi opinión fue espectacular. Especialmente el santuario Yuki Jinja que tiene un espectacular árbol gigante y que parecía un lugar sacado de La Tierra Media. Esta visita fue muy especial para mí, ya que aproveché el paseo para pensar en mis cosas y replantearme muchas cuestiones de la vida. Creo que después de esta visita cambié mi forma de pensar sobre algunos asuntos. Así que fue una visita productiva, no sólo en lo turístico, sino también en lo personal. Para Jumi, en cambio, sólo fue un día de tortura subiendo y bajando la montaña xD.

Este monte es famoso por la mitología del ser llamado Tengu, que se suele representar con una cara roja de nariz muy alargada. Me compré una taza muy divertida con su cara.

 

Día 8 viernes 27 de noviembre de 2015

Fue el último día del viaje. Fuimos al santuario Heian Jingu (fotografía inferior) famoso por su gran torii o puerta de santuario y paseamos por su magnífico jardín. Después visitamos Eikando (segunda fotografía inferior) y caminamos por el paseo del filósofo hasta llegar a la Cafetería Yojiya donde Jumi quería tomar un té. El lugar era muy bonito y lo disfrutamos mucho. Después volvimos a por nuestras maletas y pusimos rumbo al aeropuerto para volver a Busan.

 

La verdad es que pese a que era un viaje bastante tranquilo acabamos muy cansados. Los lugares que vimos quizás no fueron tan espectaculares como los del viaje pasado por lo que sigo pensando que aquel viaje fue mejor que este. Aún así este viaje también fue muy bueno y lo disfrutamos mucho, y es que cualquier viaje a Japón se disfruta.

Me voy de Kioto con la sensación de que, por mucho que viaje a esta ciudad, siempre tendré sitios que ver y lugares que visitar. Es una fuente inagotable de cultura, historia, tradición y belleza. Espero volver pronto porque sin duda lo merece, pero eso sí, sin momiji, ni otoño, ni tanta gente.

Como en otras entradas de este estilo en las que hago unos resúmenes de los viajes, las fotos están todas sacadas con el móvil (Samsung Galaxy S4) a la espera de editar las que saqué con la 70D cuando tenga tiempo.

  • Título: Viajando por Japón: segundo viaje a Osaka y Kioto
  • Escrito por:
  • Fecha: 30 Noviembre 2015
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