23 February 2017 13:44 PM



Viajando por Corea: Seúl en julio de 2016

Durante este mes de julio hemos pasado unos días en Seúl. La idea era hacer un viaje tranquilo y poder disfrutar de muchos de los atractivos de la ciudad, aunque algunos ya los habíamos visto en anteriores ocasiones, sin duda fue un viaje tranquilo y cómodo que mereció la pena. En mayo ya habíamos viajado por Japón así que esta vez queríamos hacer un viaje más cercano donde pudiéramos descansar un poco. Durante todo el viaje estuvimos alojados en SS Guesthouse porque es un lugar limpio que nos encanta y es nuestro lugar de alojamiento siempre que vamos a Seúl. Este Guesthouse está justo al lado de la estación de Seúl por lo que es muy cómodo para moverse por la ciudad.

 

Día 1.

Este primer día teníamos un compromiso con una amiga coreana que estuvo con nosotros en Valencia, así que fuimos hasta Apgujeong para verla. Aprovechamos para ver la calle Rodeo Street y visitar el parque Dosan que tiene un pequeño museo dedicado al independentista coreano Ahn Chang Ho. Es una zona al sur del río Han muy cerca de Gangnam y también tiene cerca el Museo de Arte Horim, aunque no llegamos a verlo. Lo que hicimos fue subir a un taxi y bajar en el cercano templo Bongeunsa. Yo ya había estado aquí hace unos cuatro años durante una semana que estuve en Seúl, pero Jumi no había estado así que fuimos para allá. Por la noche empezó a llover y aunque todo estaba muy bonito desmereció bastante las fotografías. Además, estábamos cansados del viaje así que después de cenar Bibimbap en un restaurante justo al lado, decidimos volver a nuestro guesthouse.

 

Día 2

El segundo día fue también un día de lluvia, así que aprovechamos para pasar el día en el Museo Nacional de Corea. Ya había ido muchas veces antes, pero esta vez fui porque había una exposición muy muy interesante para mí. Desde hacía unos días se exhibían en el museo los tesoros de Afganistán, incluyendo la corona de oro que tiene conexión con las antiguas coronas coreanas a través de la ruta de la seda. Algo de lo que hablé en este artículo en Yuanfang Magazine, por lo que estaba muy contento de poder ver en persona algo que de no ser por la exposición, habría sido muy difícil. La exposición venía a corroborar todo lo que dije en mi escrito. Después nos acercamos hasta Yongsan para cenar algo y después volver al alojamiento.

 

Día 3

El tercer día me di un gran paseo por el centro de Seúl, desde la campana Bosingak fui caminando hasta el templo Jogyesa, allí vi un lugar histórico muy interesante relacionado con el fallido golpe de Estado Gapsin de 1884. Después pasé por la estatua de las confort women, las mujeres que fueron esclavas sexuales de Japón durante el periodo colonial. Justo al lado está el Museo Nacional de Historia Moderna, un museo interesante que cubre la historia desde 1866 hasta nuestros días. Después fui a comer cerca del Ayuntamiento de Seúl y paseé por el Mercado Namdaemun y Puerta Namdaemun. Finalmente volví al guesthouse muy cansado y descansé. Jumi había quedado con una amiga ese día.

 

Día 4

El cuerto día lo pasamos alrededor de la montaña Namsan. Primero fuimos al pueblo Namsangol, un pequeño complejo de casas tradicionales coreanas que nos recrean la vida antigua en Joseon. Justo al lado visitamos la Time Capsule, o cápsula del tiempo, que fue dejada allí hace unos años y se abrirá dentro de unos cuatrocientos años. Después fuimos a Myeongdong para comer donde nos sirvieron el peor Samgyetang (una sopa de pollo) que he probado en mi vida. Duro como una piedra, incomible y encima caro. Huímos de ahí a una cafetería llena de chinos. Y es que Myeongdong se ha convertido en un barrio frecuentado por cientos de turistas chinos. Esto fue algo que me sorprendió, en comparación con otros años, la cantidad de turistas chinos que había en Seúl. De allí fuimos hasta el puente Banpo para ver el espectáculo nocturno de luces y música. La verdad es que era muy bonito pero lo esperaba más espectacular. La orilla del río, pese a ser lunes, estaba llena de jóvenes haciendo pic-nic, bebiendo y disfrutando de la noche.

 

Día 5 

Este día decidimos ir a un sitio donde nunca habíamos estado: El Parque Olímpico de Seúl 88. Se trata de un lugar tranquilo y apacible por el que nos hubiera gustado pasear de no haber sido por el sofocante calor que nos acompañó todo el día. Nos había llegado una alerta al móvil de que ese día haría mucho calor y humedad, y así fue. Agobiante. Mientras Jumi descansaba en una cafetería yo aproveché para ver el Museo de Baekje, un lugar que pretende explicar toda la historia del reino de Baekje pero que está lleno de réplicas que no se especifican como tal. Muy mal por su parte. De ahí me fui a las cercanas tumbas de Baekje en Bangidong que se pueden ver en la fotografía. Desde allí se podía ver la grandiosa Lotte Tower de 555 metros y me dejó una imagen muy JRRTolkiana. Por la tarde nos fuimos al Lotte World Mall, un gran centro comercial con un Record Guiness incluido (el de la pantalla de cine más grande del mundo), y pasamos allí lo que quedaba de día.

 

Día 6

Este día lo pasamos en el Palacio Gyeongbokgung y alrededores. Me faltaban algunos edificios por visitar y Jumi quería ir con su vestido nuevo al estilo habok para que le hiciera fotos. Había muchísimos turistas, la gran mayoría chinos que iban en grupos y resultaban muy agobiantes. Entiéndase, no tengo nada en contra de los chinos pero sí estoy en contra de tener más de cincuenta grupos organizados de chinos en el mismo lugar.

Este día lancé un mensaje en la red social Twitter en el que decía que no me gustaban los extranjeros occidentales cuando se visten de hanbok, especialmente chicas, y que me parecían incluso más feas que cuando se visten/disfrazan de Geisha. Esto fue una opinión del momento sin ánimo de ofender a nadie, fruto de lo que estaba viendo. En ningún caso dije que la gente pudiera o no ponerse trajes tradicionales de otros países, ni estaba ridiculizando a nadie, ni riéndome de nadie. Por desgracia Twitter es una red social que cada día que pasa me da más asco. Hubo gente que no sólo no entendió mi tuit sino que además se permitió el lujo de no respetar mi opinión. Es algo tan banal que cuando lo pienso fríamente me da risa, pero al fin y al cabo no deja de ser eso: una simple opinión. Y en opiniones podremos estar de acuerdo o no, pero me molestó bastante que a raíz de una opinión que no iba a para nadie hubiera una persona que dejara de seguirme después de varios años siguiendo su blog. Me molestó leer algún que otro tuit hacia mí, sin nombrarme, por parte de otra persona, diciendo básicamente que mejor no opinar de determinadas cosas. La verdad es que estoy bastante cansado de Twitter, es una red social de cuñados donde todo el mundo cree tener la razón de todo sin saber de lo que habla. Normalmente cuando se trata de un tema que no tengo ni idea no suelo participar, pero siempre que entro están las mismas personas hablando de todos los temas de actualidad como si fueran expertos. Digamos que el unfollow que recibí a modo de desprecio simplemente por decir mi opinión me molestó bastante. Al final uno piensa que a Twitter no se puede ir a dejar una opinión, siempre habrá alguien susceptible que se moleste, siempre habrá alguien troll para llevarte la contraria, tengas o no razón, siempre habrá un experto para todo, siempre habrá un gracioso que tiene que escribir tuits "ingeniosos" sin gracia. Es por todo esto, ya cansado de tanta tontería, que he pensado seriamente en dejar Twitter y usarlo sólo para promoción del blog en las redes sociales, igual que hago en Facebook. Así que desde este momento ya no dejaré ninguna opinión de nada, no discutiré con nadie, no diré nada a nadie y me pensaré dos veces antes de seguir a alguien. Al final uno se da cuenta de que ninguna de las redes sociales vale la pena hoy en día, que sólo sirven para perder tiempo, y para mí sólo son útiles en cuanto me permiten hacer llegar estas entradas a potenciales lectores. Nada más, así que mi actividad se reducirá al blog y algún que otro vídeo en Youtube. Instagram para fotos y Twitter y Facebook para poner enlaces. Perdón por estos pensamientos en voz alta. ¡Ah!, yo también me veo feo con la ropa tradicional coreana. Es mi opinión si no te gusta, lo siento.

Terminamos el día en el Museo Folclórico Nacional y el barrio Bukchon de casas hanok, en el barrio Samcheondong aprovechamos para cenar y después volver al guesthouse.

 

Día 7

El último día lo pasamos por la zona de Dongdaemun. Primero fui a la Embajada de España en Corea a unos asuntos personales, y después me acerqué al santuario Dongmyo, un pequeño santuario que consagra la figura del legendario guerrero chino Guan Yu. De allí fuimos hasta el Dongdaemun Design Plaza, uno de mis lugares favoritos de Seúl. Espectacular como siempre y acogedor en ese día tan caluroso. Finalmente, después de hacer fotos y alguna que otra compra, volvimos a Busan en KTX, el tren de alta velocidad coreano.

 

  • Título: Viajando por Corea: Seúl en julio de 2016
  • Escrito por:
  • Fecha: 25 Julio 2016
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