26 February 2017 21:24 PM



Nongae, la kisaeng que se suicidó por Corea

Una de las historias más fascinantes de la historia de Corea sucedió en Jinju. Se trata de la historia de Nongae, una kisaeng que vivió durante las invasiones japonesas de finales del s. XVI. Las kisaeng eran las mujeres que se dedicaban al placer y al entretenimiento de la corte y los nobles en Corea.  Pero, ¿qué importancia tuvo esta kisaeng para la historia de Corea para que ahora tenga un altar en su recuerdo?

Se cree que Nongae nació en 1574 en Jangsu, en la provincia de Jeollabukdo. Lo que sí que sabemos cierto es la fecha en que murió, en 1593 cuando tenía sólo 19 años, y es que lo importante de su historia es su propia muerte. Todo ocurrió tras el segundo asedio. Jinju había sido asediada por los japoneses sin éxito y los coreanos pudieron resistir el primer ataque. Sin embargo, tras el segundo asedio, en 1593 Jinjú cayó en manos enemigas en una clara victoria que acabó con el ejercito coreano. Cuenta la historia que en dicha victoria japonesa murió el oficial Choi, marido de Nongae.

Los japoneses tomaron la ciudad y celebraban la victoria en el castillo de Jinju cuando Nongae, junto con otras kisaengs, fue llevada al pabellón Chokseoknu para entretener a los japoneses. Nongae, que habría flirteado con uno de los generales japoneses, lo llevó esa noche hasta la roca Euiam justo debajo del paebllón Chokseoknu, junto al río. 

Una vez allí, Nongae se abrazó fuerte al general japonés, y sin pensarlo, se lanzó al agua haciéndolo caer para acabar muriendo ahogados en el río. Se dice que, cuando Nongae se lanzó llevaba diez anillos, uno en cada dedo de la mano, para así evitar que sus manos se separaran y asegurar la muerte del general japonés.

Desde ese día Nongae es considerada una heroína para el pueblo coreano, ya que su sacrificio se ha interpretado no sólo como una venganza romántica, sino también como un acto patriótico. 

Y tanto es así que en 1740, el comandante militar Nam Deok Ha (1688-1742) ordenó construir un pequeño altar llamado Euigisa. El altar fue reconstruido varias veces hasta que en 1956 la sociedad Uiguichangyeol con las donaciones de los ciudadanos, acabó de reconstruirlo. El cuadro de Nongae es una copia del original, que se encuentra en el Museo Nacional de Jinju. Fue pintado por Yoon Yeo Hwan, de la Universidad de Chungnam, con métodos tradicionales de la época de Joseon.

La historia de Nongae es una de esas historias donde una persona decide sacrificarse por amor y venganza, con el añadido de que se entiende también como un hecho patriótico. Por este último motivo se construyó el altar y existe un festival en la ciudad de Jinju que la recuerda.

¿Historia o leyenda?

Nongae es uno de los personajes de esta época más conocidos y está considerada una heroína nacional. Sin embargo, la falta de referencias históricas de ese momento hace que sea un personaje a medio camino entre la historia y la leyenda. En mi opinión, es perfectamente posible su historia y veo más probable que, suponiendo que fuera cierto lo del asesinato de uno de los generales japoneses, fuera por venganza más que por patriotismo como se quiere vender hoy en día. Es creíble que no se registrara en aquella época y más creíble todavía que después se agrandara o reconstruyera su historia para darle el sentido nacionalista que tiene a día de hoy. Por tanto, la historia de Nongae, aunque puede ser verdad, carece de fiabilidad histórica contrastada y por tanto, hemos de tomarlo más como una leyenda que como un suceso histórico. En Corea existe también la casa donde nació Nongae y el lugar donde está enterrada. En mis próximas visitas a estos lugares quizás pueda aclarar algo sobre este asunto, pero de momento lo dejaremos como un relato a medio camino entre la realidad histórica y el posterior uso patriótico del personaje.

  • Título: Nongae, la kisaeng que se suicidó por Corea
  • Escrito por:
  • Fecha: 08 Noviembre 2011
  • Comentarios

0 Comentarios

Top