26 February 2017 20:18 PM



Mi cuarto viaje a Japón, viajando por Osaka, Hiroshima, Kioto y Uji

En la última semana de mayo pude viajar por cuarta vez a Japón y por tercera vez a Kioto y Osaka. Al final de esta entrada dejaré los enlaces a los otros viajes que he hecho por Japón. La verdad es que este viaje fue bastante tranquilo en comparación con los anteriores, pero me surgió un problema de salud y no pude disfrutarlo al 100%. Aún así fue un viaje magnífico y pudimos ver cantidad de lugares interesantes. En esta entrada voy a contar un poco el itinerario y algunas impresiones personales sobre Japón y los lugares visitados. Te puede servir com ayuda si estás planeando un primer viaje a Japón porque todos los lugares son muy turísticos.

Lo primero que debo decir es que viajamos con Air Busan, la compañía Low cost de nuestra ciudad, y esta vez lo hicimos saliendo por la mañana (normalmente habíamos salido por la tarde y llegado de noche), de esta manera pudimos disfrutar del primer día y no perderlo por completo. Este primer día lo pasamos en Osaka.

 

Día 1 Osaka

Osaka es una ciudad muy conocida por nosotros a la que sólo le dedicamos un día. Ya habíamos estado dos veces antes y habíamos visto casi todo lo imprescindible. Así que este día lo pasamos por Dotonbori, vimos el famoso cartel del corredor de Glico otra vez, entramos en la tienda Don Quijote, paseamos por todas las calles comerciales, comimos udon, tomamos café, estuvimos por el barrio friki y tecnológico de Den Den Town, y fuimos, esta vez de día, al templo Hozen-ji

En este primer viaje tuve un par de experiencias malas:

 

Primera mala experiencia:

Fuimos a un café al lado del templo Hozen-ji. Se llamaba Arabiya o algo así. Era un lugar pequeño con apenas tres o cuatro mesas junto a la pared alargada del local, donde varios japoneses trajeados tomaban café mientras apuraban unos cigarros al mismo tiempo que discutían de sus cosas. Nos sentamos y nos sirvieron un vaso de agua fría mientras nos acercaban la carta. Yo no quería tomar nada así que Jumi pidió un café. El problema fue que si queríamos estar allí, yo estaba obligado a consumir también. Yo tengo un problema por el cual no puedo tomar cualquier cosa e intenté explicárselo en inglés, pero la mujer del café no era muy amable y más bien parecía que tenía interés en que nos fuéramos. La carta no ofrecía muchas posibilidades: o café o zumos, y yo no puedo tomar nada de eso. No tenían té de ningún tipo ni infusión alguna.

La camarera, que tenía una cara de perro muerto, nos quitó las cartas al tiempo que decía una justificación bastante recia:

- Sorry, Japanese Style

A lo que yo le contesté:

- Korean Style - y me levanté y nos fuimos de allí.

Buscamos otro café más grande, más limpio y sin gente fumando. Jumi pidió un café, yo no pedí nada y por si acaso era cuestión del "Japanese Style" decidí meterme en un Book Off a ver libros, mangas y videojuegos retro, mientras Jumi tomaba su café.

Me sorprendió bastante pero no fue la primera vez. Recuerdo que en Corea en el café Coffe Prince me sucedió algo similar. Yo no tengo la culpa de no poder tomar nada de lo que ofrecen por tener una carta tan limitada. Si hubieran tenido infusiones en ambos lugares no habría habido problemas. Me sentí mal, pero en el caso japonés lo que me dio más asco fue que noté como cierto racismo hacia nosotros que hablábamos en español y coreano entre nosotros. Aunque no lo dijo directamente se notó a cien leguas que allí no éramos bienvenidos, pese al "Japanese Style". Lo cual demuestra que gilipollas hay en todas partes y países.

Segunda mala experiencia:

Por la noche fuimos a cenar. No encontrábamos nada interesante. Los restaurantes que parecían buenos estaban llenos de gente, había colas interminables y no nos apetecía tener que estar esperando una hora o más hasta que nos sentáramos a la mesa. Así es Dotonbori un viernes por la noche. Al final, después de dar muchas vueltas, dimos en el mismo Dotonbori con un restaurante de sushi. No tenía menú en inglés, pero el camarero de la puerta muy amablemente nos decía que pasáramos, que nos gustaría.

Entramos y sin darnos más explicaciones nos subieron en ascensor al primer piso. Allí nos hicieron sentarnos en una mesa y nos trajeron una carta. Los precios eran muy elevados para el poco sushi que ofrecían y tardamos en cenar mucho rato porque la cocina iba muy muy lenta. Era desesperante ver como comíamos un plato y teníamos que esperar 15 minutos hasta el siguiente. Finalmente terminamos de cenar y pedimos la cuenta, cuál fue nuestra sorpresa que al pagar nos cobraban 900 yen (unos 8 euros) sólo por habernos sentado en la mesa. Al parecer había una especie de barra junto a la cocina donde no se pagaba eso, pero nadie nos dijo nada, ni nos avisó, ni había ningún cartel o letrero en inglés que pusiera que por sentarse nos iban a cobrar 900Y. Además de que la comida salió tarde y era bastante pobre en cuanto a sabor y presentación, el robo de pagar por sentarnos fue considerable. Nunca me había pasado algo así antes, ni en Japón ni en Corea. Un puto timo que hizo que estuviera de mal humor ese día.

 

 

 

Día 2. Hiroshima

Al día siguiente subimos a un Shinkansen que nos llevó hasta Hiroshima. El tren muy rápido y muy puntual, pero me sorprendió que no tuviera Wi-fi y que tampoco tuviera lugar para dejar las grandes maletas entre los vagones. La verdad es que me esperaba algo mejor que el KTX de Corea /era mi primera vez en un Shinkansen) y no me pareció nada del otro mundo desde el punto de vista del viajero. Hasta las azafatas eran señoras de mediana edad. ¡Ojo! que no se me malinterprete, pero la imagen que daba el Shinkansen era bastante descuidada o mejor dicho, anticuada, y esta ha sido una sensación que me ha acompañado durante todo el viaje. Japón se está quedando anticuado. Al final de esta entrada lo explico mejor. Quizás lo mejor fuera el espacio que había entre asientos que permitía ir muy cómodo durante todo el viaje.

En Hiroshima lo primero que hicimos fue ir al castillo. Un castillo reconstruido pero mucho más interesante de lo que pensaba, la verdad es que me gustó bastante pero donde sin duda me quedaría sin palabras sería por la tarde en el Museo de la Bomba atómica.

Fuimos al Genbaku Dome, y de allí al parque de la paz de Hiroshima. Tuvimos suerte de que la visita de Obama fuera una semana después, así no tuvimos que sufrir controles de seguridad y demás. A Obama lo vi por TV en Hiroshima cuando estaba a punto de embarcar de vuelta a Corea, así que mucho mejor. 

Tanto el parque para la paz como el Museo de la Bomba atómica son lugares que te dejan sin habla. Les dedicaré sendas entradas porque son lugares que bien lo merecen, pero pienso que es uno de esos sitios donde se debe ir al menos una vez en la vida para sentirse más humano.

La noche la pasamos por las zonas comerciales de Hiroshima, fuimos a ver tiendas tipo Muji y Jumi se compró un sombrero. Después fuimos a cenar Ramen.

 

 

Día 3 Miyajima

Este día subimos a un tren que nos llevó hasta la terminal de ferry para llegar a la isla de Miyajima. En esta isla está el santuario Itsukushima que tiene el, quizás, torii (puerta de entrada sintoísta) más famoso y representativo de todo Japón. Ciertamente es un lugar espectacular, aunque muy preparado para el turismo, quizás demasiado. Es bonito pero el agobio de tanto turista te hace replantearte si estás en Japón o en un parque temático. Aún así disfrutamos mucho y lo pasamos genial hasta el punto de que comentamos sobre la posibilidad de volver un día en otoño y hacer noche en la isla.

La isla se complementa con otros templos interesantes, ciervos y unas vistas en lo alto del Monte Misen al que no llegamos a subir, quizás en un próximo viaje. Sin duda es un lugar recomendadísimo pese a lo turístico, y lo mejor es que se llega muy fácilmente desde Hiroshima.

 

 

Día 4 Kioto

El día anterior volvimos en Shinkansen a Kioto y ya hicimos de este lugar nuestra base de operaciones para los demás sitios. El primer día fuimos por la mañana al santuario Fushimi Inari Taisha, muy famoso y conocido mundialmente por sus largas "calles" creadas en la montaña a partir de puertas rojas (torii). Este también es un lugar turístico que muchísima gente visita, así que hacer una foto sin apenas personas es casi una odisea.

Después nos acercamos hasta el templo Kennin-ji, en pleno corazón de Gion (el barrio de Gheisas). Este templo es muy interesante y fue todo un descubrimiento. Lo mejor fue que pese a su situación céntrica apenas tenía turistas y por un momento pude sentir paz y tranquilidad. Era uno de los pocos templos importantes que me quedaban por visitar en la zona este de Kioto. Después fuimos a pasear por Gion, vimos una Maiko (aprendiz de Geisha) y estuvimos viendo tiendas y cenando por ahí.

 

 

Día 5 Médico

Este día estuve enfermo así que fui al hospital. El hospital era bastante viejo y había bastante gente. Tenía miedo por si no me entendían, pero había un médico que sabía inglés que a su vez me conectó vía Ipad con otra médica que hablaba inglés mucho mejor. Así, entre una y otro me dijeron que debía tomar unas pastillas para el estómago y volver si me encontraba mal. El dinero que tuve que pagar por esto fue considerable pero al menos me hizo mejorar esos días porque los anteriores (especialmente el de Miyajima) habían sido un infierno para mí. Desconozco si era algo que traía de Corea o se debió a alguna comida de Japón, pero el caso es que he estado con pastillas hasta hoy.

Lo más divertido fue sin duda la experiencia médica en sí, el hecho de hablar en inglés por Ipad y que la conexión de mierda nos cortara la imagen y sólo pudiera escuchar lejana y mal, la voz de la médica al otro lado.

Por la tarde me encontraba un poco mejor y decidimos ir al templo Nishi Honganji. Ya habíamos estado en otro viaje pero decidimos pasar por allí otra vez porque nos quedaba relativamente cerca paseando.

 

 

Día 6 Uji

Siempre que voy a Uji llueve. Pienso que el templo Byodo-in con buen día tiene que ser más espectacular de lo que es en un día nublado, pero no tengo esa suerte. Era la segunda vez que íbamos a Uji. Esta vez lo hicimos por los fideos de té verde y por ver el santuario Ujikami Jinja ya reconstruido. Valió la pena y descubrimos algún que otro templo interesante. Uji siempre vale la pena y es un lugar fantástico.

 

 

Día 7 Kioto again

Este día pensábamos que iba a llover así que descartamos ir a Nara para quedarnos en Kioto. Quizás fue una mala decisión porque finalmente hasta la noche no llovió, pero nos sirvió para descansar un poco más. Vimos el mercado Nishiki que en otoño siempre había sido imposible, y probamos varias comidas de las tiendas del mercado. Por la tarde fuimos a mirar libros en una librería y tomar un café en una bonita cafetería que tenía un pequeño riachuelo justo enfrente.

Este día por la noche fue especial porque después de 6 años pude volver a ver a David Esteban, y estuvimos charlando animadamente sobre Japón, Corea, nuestras vidas y nuestros proyectos. Le deseo lo mejor del mundo, es sin duda una gran persona.

 

 

Día 8 vuelta a Corea

El octavo y último día del viaje lo dedicamos a pasar la mañana por Kiyomizudera y sus calles adyacentes. Ya habíamos estado antes, este fue un viaje de repetir muchos lugares, pero esta vez lo disfrutamos más tranquilamente y sabiendo dónde íbamos y lo que nos íbamos a encontrar. Aprovechamos también para visitar el templo Kodai-ji y mientras Jumi me esperaba yo fui hasta la tumba de Sakamoto Ryoma en la ladera de la colina del santuario Gokoku.

Al volver, cansados y reventados, subimos al tren que nos llevaría directamente al aeropuerto de Kansai para dormir esa noche en nuestra casa y decir así "hasta luego" al país del sol naciente desde el país de la mañana tranquila.

 

Un Japón anticuado.

Muchas veces se tiene la percepción de Japón como un país tecnológicamente avanzado, o mejor dicho, muchísimo más avanzado que otros países. La verdad es que no he estado en otros lugares para comprobarlo, pero comparándolo con Corea veo que a cada viaje que hago Japón da la sensación de ir quedándose más atrás en desarrollo tecnológico, al menos en lo que se refiere a la toma de contacto con el usuario en la calle. Por poner varios ejemplos de lo que quiero decir. Me sorprendió que uno de los trenes a los que subí en Kioto tuviera un ventilador en el techo. Me sorprendió ver trenes tan anticuados como el de la segunda fotografía en "el país de los trenes". Me sorprendió que todavía se sigan vendiendo Walkmans y Discmans en Yodobashi Camera. No sé, un cúmulo de sensaciones que me hicieron tener una percepción un tanto retro de un país que creo que da una imagen que no se corresponde con la realidad. Quizás Tokio sea diferente, supongo. Noviembre será una buena época para comprobarlo.

 

Mi primer viaje a Japón: http://paelladekimchi.com/viajando-por-fukuoka
Mi segundo viaje a Japón: http://paelladekimchi.com/viajando-por-kioto-y-osaka
Mi tercer viaje a Japón: http://paelladekimchi.com/viajando-por-japon-segundo-viaje-osaka-y-kioto

  • Título: Mi cuarto viaje a Japón, viajando por Osaka, Hiroshima, Kioto y Uji
  • Escrito por:
  • Fecha: 27 Junio 2016
  • Comentarios

1 Comentarios

  1. Imagen de Ricardo
    Ricardo (no verificado)Junio 27, 2016 14:20 PM

    Amo tu blog y vídeo blog, saludos desde Morelos México :D

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