23 January 2017 22:00 PM



La educación en Corea del Sur

La educación en Corea del Sur se ha convertido en un tema habitual de debate que produce admiración por parte de algunos y decepción por parte de otros. Hay en internet cientos de noticias, artículos e incluso documentales que abordan este tema. En esta entrada sólo pretendo dar mi opinión sobre la educación en Corea del Sur desde mi punto de vista de residente en este país y mi experiencia con los estudiantes coreanos.

Muchas veces me preguntan mi opinión sobre el sistema educativo surcoreano. Para facilitar precisamente la respuesta a estas preguntas, he decidido escribir esta entrada. Todo este tema viene a raíz de la subida de posiciones de Corea del Sur dentro de informes de evaluación de la educación como el famoso informe PISA donde el país se encuentra entre los primeros puestos y que ha llevado a decir que Corea del Sur tiene uno de los mejores sistemas educativos del mundo pero ¿es esto cierto? 

 

¿De dónde viene el amor por el estudio?

Deberíamos irnos a principios de la dinastía Joseon (1392 - 1910) para entender el porqué de todo esto. Corea, en aquella época, se formo en esta dinastía bajo la tutela de los grupos de eruditos neo-confucionistas. Pese a que los diferentes reyes de Joseon actuaron de forma diferente y hubo distintas purgas de literatos, e incluso a finales de la dinastía llegaron a cerrarse las academias privadas de la época (Seowon), lo cierto es que el neo-confucionismo introdujo en la sociedad una visión jerárquica donde los eruditos de las clases nobles ocupaban las más altas posiciones. En aquella época existían ya dos tipos de lugares donde aprender, las escuelas públicas llamadas Hyanggyo y las academias confucianas privadas llamadas Seowon. En aquella época, los maestros eran eruditos confucianos que gozaban de poder y prestigio. Si uno piensa en Japón como un país de samuráis y guerreros, cuando imagine Corea en la misma época debe hacerlo pensando en un país de profesores y literatos. Una de las máximas del neo-confucionismo es la de alcanzar la virtud por medio del estudio. Lejos han quedado estas épocas y sería muy absurdo querer justificar la actual sociedad coreana con la de aquellos siglos pese a que a varios medios de comunicación les guste encontrar una línea histórica en la que sustentar el origen de la fiebre por el estudio en Corea del Sur. Pero lo que sí que es cierto es que algo ha quedado de todo esto en la sociedad coreana. En mi opinión, más que el hecho de estudiar, lo que nos ha quedado del neo-confucionismo son las normas sociales donde el profesor siempre está por encima del alumno, el padre por encima del hijo, el jefe por encima del empleado, y esto, aunque parezca no guardar relación con el estudio, es clave.

Cuando Corea del Sur terminó su Guerra Civil con el Norte y se sucedieron las diferentes dictaduras surcoreanas, se fue creando una base social y económica que con el paso de las décadas ha ido conformando la locura por el estudio que hay hoy en día. Pero ¿Realmente la locura en Corea es por el estudio? De ninguna manera, la locura en Corea del Sur es por querer ser esclavo de una empresa. Esa es la triste realidad y que como veremos, enlaza con el párrafo anterior.

Durante el mal llamado "milagro económico", Corea del Sur registró una evolución económica impresionante que ha llamado la atención de muchos estudiosos de todo el mundo. ¿Cómo pudo Corea del Sur pasar de ser un país relativamente pobre a situarse entre los más desarrollados en apenas unas décadas?. Ríos de tinta se han escrito sobre esto en todos los idiomas, y como esta no es una entrada dedicada a este "milagro económico", no entraré demasiado en detalle, pero he de decir que nada de este "milagro" hubiera sido posible sin varias dictaduras, una sociedad esclavista y unos ciudadanos educados en una moral de raíces neo-confucionistas que son relativamente fáciles de dominar. Así pues, con el sudor y el esfuerzo de las clases trabajadoras, Corea del Sur llegó a su apogeo económico, superando alguna que otra crisis, pero siempre beneficiando desde el consumo y desde el beneplácito de los distintos partidos políticos, a las grandes empresas surcoreanas que abarcan distintos sectores bajo una misma marca, formadas en clan familiar y conocidas comúnmente como "chaebol".

Estas corporaciones que todos conocemos: Samsung, LG, Hyundai, CJ, Lotte, SK, etc. son las que realmente manejan los hilos del país. No es descabellado escuchar hablar de Corea como la "República de Samsung" en plan de broma, aunque sea más verdad que broma. Y son, sin duda, estas empresas las que hacen lo que quieren en este paraiso del capitalismo que es Corea. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el estudio? Vamos a verlo.

 

El verdadero interés por estudiar

Si uno piensa que los coreanos estudian porque les gusta, porque quieren aprender, o por su desarrollo personal, se equivoca. Habrá quien sí lo haga, y habrá quienes estudien por vocación, por supuesto, no seré yo quien generalice. Pero no es menos cierto que la gran mayoría de los coreanos estudian algo concreto porque quieren trabajar de algo. Es decir, su camino va marcado por el futuro laboral que quieren elegir. Esto no parece nada extraño y seguramente muchos me dirán que en su país ocurre igual. ¿Seguro? No exactamente tan igual. En Corea se vive en una sociedad de consumo extremo, capitalista, donde las empresas marcan el guión, con una sociedad que huye del individualismo, y donde todos se mueven en una misma dirección. Para entender bien el interés por el trabajo, hay que entender a la sociedad.

Se vive en una sociedad donde lo material es lo más importante. Tener una casa grande ("apartment"), un coche, una esposa o esposo guapo/a, tener dinero, una televisión grande, etc. Esas son todas las aspiraciones personales que tiene, por regla general, el coreano medio. Pero conseguir eso no es sencillo. Los precios de los pisos están por las nubes. Comprar un coche supone cambiarlo cada poco tiempo porque en Corea no queda bien eso de tener coches viejos. Toda esa vida de fantasía que el sistema te ha vendido como "ideal" conlleva tu hipoteca económica con el banco y personal con tu empresa. Si quieres ser como te dicen que debes ser, tienes que ser un esclavo de tus superiores. Y lo más triste es que la gran mayoría de coreanos aceptan este rol y/o, al menos, lo intenta.

Cuando un estudiante se pone a estudiar bajo horas interminables lo hace en principio por la obligación de sus padres, pero también porque le han metido en la cabeza que su objetivo en la vida debe ser tener el mejor trabajo posible y ganar mucho dinero. Los estudiantes se ponen delante de los libros porque en el futuro esperan ganar dinero. ¿Pero cómo?

 

La relación de las empresas y las universidades: la SKY

Si quieres encontrar un buen trabajo en Corea, y cuando digo buen trabajo hablo de un trabajo en alguna de las mejores empresas coreanas, debes terminar tus estudios en alguna de las tres mejores universidades de Corea: Seoul National University, Korea University o Yonsei University. Conocidas coloquialmente por sus tres iniciales como SKY. Pero ese "cielo" no es más que un objetivo infernal que conduce a muchos de los estudiantes surcoreanos a la depresión, frustración, estrés, y en algunos casos al suicidio.

¿Por qué ocurre esto? En Corea es muy importante la universidad donde terminas tus estudios. Si vas a buscar un trabajo y tu carrera es Derecho y la has terminado en alguna de esas tres universidades, es casi seguro que vas a ser contratado muchísimo antes que cualquier otro estudiante que haya terminado la misma carrera que tú en cualquier otra universidad de Corea. Es decir, en Corea hay un ranking de universidades y ese ranking determina también tu futuro laboral. Eso no significa que no vayas a encontrar trabajo, pero no podrás optar a los mejores puestos de trabajo de las mejores empresas del país. Es decir, tu sueño de la gran casa, mejor coche y esposa bonita será un cuento de hadas a medias o simplemente no será realidad.

Además, entrar en esas universidades no es fácil. Sólo la Seoul National University es pública, y las otras dos son privadas, en el primer caso sólo los mejores alumnos pueden entrar, y en el segundo, los mejores y con dinero de papá. En definitiva, el futuro de los jóvenes surcoreanos no es igualitario y está condicionado plenamente a tus estudios y al bolsillo de tus padres. Además, hay que superar entrevistas personales.

Una vez dentro de las universidades deberás competir con los otros estudiantes que como tú, buscan lo mismo: entrar en uno de esos grandes conglomerados empresariales. Es decir, la competitividad entre compañeros no termina con el acceso a la universidad, sino que sigue en la propia universidad y, en caso de entrar en una gran empresa, se prolongará allí también donde habrá que competir para poder aspirar a un trabajo mejor dentro de la jerarquía empresarial. Según me han dicho, esta es una de las razones por las que muchos coreanos fracasan en los trabajos de equipo.

 

Memorizar y poca creatividad

Uno de los mayores problemas en Corea es la falta de creatividad de los alumnos. Normalmente las clases de secundaria se basan en la memorización y se dejan de lado aspectos más creativos o de improvisación. De esta manera, me comentaba una alumna de mi academia, no es de extrañar que Samsung copie a Apple. En Corea se crean máquinas de memorizar, genios de matemáticas y cualquier cosa que necesite de la memoria pero poco más. Me decía mi alumna que en todo el tiempo en secundaria nunca preguntaban la opinión de los alumnos, los profesores nunca les hacían "pensar". Sólo repetir como robots fórmulas, conceptos, datos históricos o lingüísticos, y ya. Esto se relaciona con la impresión que me había llevado hace tiempo de que los alumnos coreanos apenas tienen conocimientos básicos de cultura general. Parece que sólo conocen aquello que está en los libros, lo demás no importa.

Muchos coreanos se sienten orgullosos de su sistema educativo. Aunque no lo parezca, se crea un síndrome de Estocolmo con el propio sistema. Las madres que pasaron por largas jornadas de estudio llevan a sus hijos a las academias privadas y piden que se les enseñe otro idioma (chino, japonés, español, etc.) desde edades tempranas porque "ya están aprendiendo inglés" y es buena edad para acercarse a otras lenguas. Es una locura colectiva aceptada por todos, defendida por la clase política, y que hace feliz a los grandes empresarios. El pueblo se mata por ser el esclavo de sus empresas, el máximo objetivo de un coreano medio es servirles y reverenciarles, trabajar para ellos jornadas infinitas a cambio de las migajas de la sociedad de consumo. Aunque claro está, no todos lo consiguen. Quien llega a estos objetivos, es quien triunfa y llega al éxito en esta sociedad.

 

Los políticos y sus falsas políticas para mejorar la educación

Sí, el tema educativo en Corea es un problema. Lo que escribo no es una crítica a la sociedad coreana, es un problema reconocido por los propios coreanos. Por eso los distintos partidos políticos llevan en sus programas propuestas para mejorar la situación. Pero como veremos son sólo cortinas de humo que ni de lejos tocan el verdadero problema.

El partido en el poder, por ejemplo, llamado Saenuridang, tiene varias propuestas de educación. Una propuesta es mejorar los libros de texto de forma que las academias privadas no sean necesarias. Parece paradójico que un partido conservador quiera reducir el poder de los centros educativos privados, pero es sólo una excusa porque nunca se piensa ir en contra de las universidades privadas. Me explico, los que dirigen academias privadas no tienen nada que ver con la clase dirigente de las grandes universidades privadas. Los de las academias suelen ser, en la mayoría de los casos, pequeños y medianos empresarios. 

Otra de las propuestas de este partido va también contra las academias privadas ofreciendo mejorar los horarios de los colegios para que los alumnos hagan asignaturas creativas y no vayan a las academias privadas. Estas dos propuestas son una mentira a la igualdad, porque si se hace esto y se mantienen los requisitos de entrada a las universidades, los alumnos de familias con dinero no tendrán problemas en entrar en las buenas universidades, en cambio los de clases pobres aún lo tendrán peor.

¿Sabías que en Corea, a la hora de gimnasia, muchos estudiantes se ausentan para estudiar en la biblioteca? Es por esto que otra de las propuestas es aumentar las horas de educación física, pero claro ¿Cómo le quitas a los alumnos las academias privadas y horas de estudios si no se cambia nada más? Lo tendrán aún más difícil para entrar en las universidades potentes, y por tanto, el grado de frustración será mayor. Estos son los genios del Saenuridang, el partido de la presidenta Park Geun Hye. Además, en un alarde de lucha por la igualdad, han conseguido por medio de becas o ayudas que los precios de las universidades privadas bajen. Es decir, en ningún caso se castiga a las universidades privadas o se intenta destruir esa jerarquía universitaria si no que se fomenta todavía más. ¡genious!

No te pienses que el partido opositor es mucho más inteligente. Sus propuestas son hacer obligatorio el estudio hasta los tres últimos años de instituto. La secundaria en Corea está dividida en dos fases y sólo hasta la primera fase la educación es obligatoria. Aunque el resto del programa electoral parece mucho más aceptable: becas a los estudiantes con menos recursos, acabar con la jerarquía universitaria, subvenciones a universidades locales, o fomento de la educación pública, etc. no deja de ser todo una mentira electoral. ¿De qué sirve acabar con la jerarquía universitaria si luego las empresas van a hacer lo que quieran a la hora de contratar a sus empleados? Posiblemente esto tenga sentido entre las pequeñas y medianas empresas, y fuera de Seúl. Pero en un país donde las grandes corporaciones controlan la mayor parte del capital surcoreano y donde el sueño de cada estudiante es el de trabajar a modo de esclavo, quitar la jerarquía universitaria no sirve de nada si no se quitan primero ciertos privilegios a ciertas empresas. En definitiva, sólo son promesas electorales. 

 

Esclavos de las grandes empresas

Lo sé, utilizo mucho el concepto de esclavitud en este artículo. Para mí, trabajar de lunes a viernes doce horas, y luego tener que ir a beber con el jefe de turno, trabajar el sábado seis horas y algún que otro domingo, con dos semanas de vacaciones al año separadas entre sí, aunque me paguen un sueldo muy bueno a final de mes, es una esclavitud laboral que debería estar penalizada por la ley. (Y quizás hasta lo esté pero muchas veces la ley se la pasan por donde todos sabemos). Para un coreano no, no es esclavitud, es su sueño, de hecho es su deber con el país, porque su trabajo sirve para levantar el país. Y así, con ese falso orgasmo patriótico se levantan miles de coreanos para ir a trabajar.

Pero es que conseguir ese trabajo conlleva consigo muchas otras cosas. En Corea de Sur, el trabajo que ocupas es muy importante a la hora de buscar pareja. No te pienses que dicen dónde trabajan cuando están ligando en la discoteca. Para eso existen empresas que se dedican a buscar pareja: las agencias matrimoniales de toda la vida. El otro día en el metro vi un anuncio de estas empresas. Ocupaba varios carteles en la parte superior del metro y me hizo gracia. Jumi me preguntó: ¿En España no hay? ¿Qué tipo de personas suele ir a la agencia matrimonial en España?. "No sé, gente de todo tipo", le dije. "Pero especialmente, supongo que personas viudas, cuarentones/as que no han encontrado pareja y se sienten solas. Divorciados/as. Orcos/as. Gente que tenga dificultades para relacionarse". Y supongo que debe ser así porque encontrar pareja en España no es tan difícil en comparación con Corea por nuestro carácter abierto. "Hey, pero en el anuncio hay una pareja muy joven ¿no?". A lo que Jumi me comentó: "En Corea es diferente. Puede ser que vaya mucha gente joven para buscar un novio/a mejor. Con un trabajo mejor. Es así de triste Corea, no me gusta".

Hasta cierto punto ya nada me sorprende. He pasado tanto tiempo en Corea o me siento tan integrado que ya hasta me parece normal. "Hay padres ricos que casan a sus hijos con chicas de la Universidad Ehwa y las eligen por medio del álbum de estudiantes. De hecho muchas chicas que estudian en Ehwa lo hacen porque saben que después van a encontrar un buen marido fácilmente", me decía otra alumna hace algún tiempo. Aunque me quedé en la duda de saber si esto era cierto o un simple bulo que puede decirse por ahí, nada me sorprendería.

 

Horas y horas de estudio

"¿Qué hacías después del colegio?" Me preguntaba un alumno en clase una vez. "¿Yo? Terminaba a las cinco de la tarde y me iba a mi casa a merendar y a ver Dragon Ball en TV, después jugaba a la Megadrive, cenaba y hacía los deberes antes de dormir (o ni eso, porque a veces copiaba de algún amigo antes de clase)". Le decía con mi sonrisa que me devolvía por unos momentos a mi infancia. "Ah, y a veces me quedaba a jugar a las canicas en una plaza con los amigos". Él me miraba impasible mientras me soltaba fríamente: "Yo estudiaba hasta las diez de la noche".

Así es amigos, el horario escolar en Corea es un infierno. Terminan a las cinco de la tarde para quedarse "opcionalmente" (pero de forma obligatoria) hasta las diez estudiando. Algunos, después, acuden a la academia privada y vuelven mucho más tarde a casa. ¿Por qué? Porque quieren entrar en una buena universidad. Sus padres les han obligado a ello o han invertido gran parte de su dinero en su educación. Los hijos se deben a la voluntad de los padres y estos se sienten fracasados si después de invertir el dinero en ellos no consiguen los resultados que les piden.

Cuando una persona tiene unas expectativas muy altas y después no llega más allá de la universidad local de la zona, el grado de frustración es enorme. No sólo por no llegar al objetivo, sino porque todo tu futuro ya está marcado, como en una consulta de Tarot, hacia la mediocridad. Algunos alumnos no soportan la presión y se suicidan, pero no son tantos como se dice. Esta es una de las grandes mentiras que se dicen de Corea. La tasa de suicidios en Corea es muy alta en comparación con otros países desarrollados sí, pero los casos de adolescentes que se suicidan ocupan un porcentaje muy bajo, y la mayoría de los casos se dan en los rangos de edad de los 50 a los 70 años. El porqué de esta mentira puede deberse a dos factores, o desconocimiento del periodista que lo escribe o a sensacionalismo del malo. Aún así, el hecho de que haya suicidios entre adolescentes no es ninguna tontería, porque el hecho de que una persona que tiene toda la vida por delante decida suicidarse es algo muy grave para cualquier país, más todavía si es por culpa del sistema educativo y de las decisiones políticas. En otras palabras, son los políticos surcoreanos y los grandes empresarios los responsables de estas muertes. Además, es posible que en comparación con otros países (no tengo los datos) los casos de suicidio sean más elevados, pero en ningún caso hay suicidios de estudiantes todos los días como se pretende vender.

En Corea, es tal la apuesta por el estudio que no es de extrañar que haya canales de televisión educativos. Canales de TV donde un profesor sale frente a una pizarra explicando las clases de inglés, matemáticas, historia, etc. Se pretenden usar estos canales como complemento o substitución de las academias privadas, pero las academias siguen ahí, por lo que es más complemento que substitución. En Corea la profesión de profesor es una de las más respetadas, y esto sí viene de antiguo pero es que también muchos de los profesores son cómplices directos del sistema. En mi academia de español la gran mayoría de los alumnos viene para obtener el título DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera) para así poder optar a un trabajo mejor. Piensan que en una entrevista de trabajo, si tienen mejor curriculum, entrar será más fácil, aunque la empresa no necesite el español en su trabajo. Algunos estudian español para irse de Corea y vivir o trabajar en España o latinoamérica. Sin embargo, son pocos los que vienen a estudiar español simplemente por el interés personal de conocer un nuevo idioma. A la mayoría de mis alumnos no les gusta el sistema educativo pero nadie opina en cambiarlo para cuando sus hijos tengan que cursarlo o simplemente se resignan porque piensan que es imposible cambiarlo. Algunos de ellos ni siquiera se lo habían planteado y asumen esta realidad como algo normal "¿No es igual en tu país?" Me dicen sorprendidos. "¿Qué hacías después del colegio?" y no salimos de este bucle.

 

¿Cuáles son las soluciones?

Resulta difícil buscar soluciones a un problema donde los propios afectados por el problema parece que no quieran solucionarlo. Para mí, una de las mejores cosas que se podría hacer es, dentro del sistema educativo, puntuar a los alumnos de forma individual. En Corea las valoraciones son grupales y se debe suspender a un x% de la clase independientemente de sus notas individuales. Para decidir quién formará parte de ese porcentaje de la muerte sí que se valoran las notas de cada uno pero siempre en comparación con los demás. Es decir, mientras en España con un 5 ya estás aprobado independientemente de lo que hagan los demás, en Corea sacando un 7 estarías suspendido si el resto de la clase saca mucho mejores notas que tú y eso te hace caer dentro de ese x% de suspensos obligatorios. De esta manera se fomenta la competitividad, el estrés, no hay compañerismo, no se trabaja en equipo, y trae todas las consecuencias negativas de la educación. En mi opinión, esto que parece una tontería es algo fundamental. A mis alumnos una de las cosas que más estrés les produce es hacer trabajos en grupo. Como las notas son grupales, si alguien del grupo no se presenta a trabajar, los demás deben hacer su trabajo si no quieren suspender. En cambio, en mis trabajos en grupo de mi carrera las notas siempre fueron individuales y quien no participó, no aprobó la asignatura. Esto parece estar cambiando poco a poco, pero la puntuación siempre es en comparación con los demás. Quizás si se dejara de fomentar la competitividad, bajarían los niveles de estrés, no habría injusticias en los aprobados o suspensos y los estudiantes vivirían más felicas. ¿Quizás afectaría al rendimiento? Posiblemente, y seguramente afectaría también a los informes PISA y similares, pero es que ¿todos los seres humanos son máquinas de estudio? ¿Cuándo vamos a educar a la sociedad en que hay trabajos que no son universitarios y que son tan importantes o más que los de la universidad? No todo el mundo sirve para estudiar y, por supuesto, el dinero de papá tampoco debería justificar la entrada en una universidad.

La segunda solución es la más complicada, porque a donde quiero llegar es que el problema educativo en Corea no es más que una consecuencia del problema social y político del país. A las grandes empresas y políticos les va bien tener una masa de borregos que nunca se rebota en contra del sistema, que no se manifiesta por su modelo educativo, que no ve más allá de las academias privadas. Es decir, no les interesa un modelo de sociedad individualista donde cada uno piense por sí mismo, les va bien con esta sociedad grupal donde el único interés individual es el egoísmo de cada uno por llegar lo más lejos posible sin atender a los derechos de los demás, porque los que llegan al éxito ya están por encima de los demás. La única solución es que las grandes empresas no pudieran tener ningún tipo de relación con las universidades privadas o que, en su defecto, las universidades públicas de cualquier lugar, no sólo la Seoul National University, estén en cuanto a calidad muy por encima de las privadas. Quitar privilegios a la universidad privada y por supuesto, a las grandes empresas como Samsung, Hyundai, LG, Lotte, etc. Ayudar a las pequeñas y medianas empresas y ayudar para que trabajar en cualquier empresa sea tan bueno o mejor que hacerlo en un chaebol. Es más, los trabajos que exceden del número de horas a cambio de grandes remuneraciones deberían estar prohibidos por ley. Debería existir una seguridad laboral y unos derechos de los trabajadores que no permiteran este tipo de explotación. Pero ¿Cómo? Se antoja una tarea imposible, casi titánica, si resulta que son las grandes empresas las que proveen y ayudan a los grandes partidos políticos, se relacionan con las universidades privadas y públicas y al mismo tiempo narcotizan a su propio pueblo para esclavizarlo bajo sus pies. Y luego son los propios trabajadores los que deciden, voluntariamente, hacer más horas que un reloj para amasar un montón de dinero innecesario que nunca van a disfrutar porque apenas tienen tiempo libre ni vacaciones. Es una pescadilla que se muerde la cola. Los derechos de los trabajadores son pisoteados día sí, día también, o simplemente no existen, y por supuesto, toda esta dictadura económica por parte de las grandes empresas no pemite, de ninguna manera, que ninguna otra empresa, coreana o extranjera, se forme y pueda comerles terreno. Por si fuera poco, el papel de los sindicatos es testimonial, y el único partido político que defendía claramente los derechos de los trabajadores ya ha sido ilegalizado con la excusa de ser pro-Corea del norte.

Corea podría tener uno de los mejores sistemas educativos del mundo, ciertamente, pero esto es un infierno, una esclavitud, disfrazada de libertad, democracia y que sólo permite un pensamiento único. Sólo un gran cambio social en Corea podría hacer cambiar las cosas, quién sabe, siendo muy optimista, quizás en un par de generaciones, o más.

  • Título: La educación en Corea del Sur
  • Escrito por:
  • Fecha: 05 Octubre 2015
  • Comentarios

1 Comentarios

  1. Imagen de Esteban Fernández
    Esteban Fernández (no verificado)Octubre 05, 2015 13:59 PM

    Muchas gracias por el post. Me ha gustado también el de Hell Jeseon. A mis alumnos de Ecuador les ponía el ejemplo de Corea como país del tercer mundo, antes de su despegue en 1960, que llega a donde quiere a base de esfuerzo y educación. Sin embargo a mi discurso le faltaba la otra cara de la moneda que es la que explicas en tu artículo: una educación que fabrica esclavos que lo único que persiguen en la vida es la palmadita del amo. Este sistema funciona en un escenario de crecimiento económico. Habrá que ver que pasa cuando todos esos alumnos no logren colocarse en un sistema que no puede absorber a toda esa mano de obra

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