26 February 2017 18:22 PM



Gyodong Dawon, un salón de té coreano muy especial en Jeonju

Esta fue una de esas veces que vas caminando por un lugar que desconoces, ves un sitio apartado que puede estar bien para tomar algo, y resulta ser un lugar espectacular tan escondido que lo disfrutas el doble. Habíamos salido a pasear por el Hanok Maeul  (pueblo de casas hanok tradicionales coreanas) de Jeonju. Estábamos un poco cansados y queríamos buscar un sitio para tomar un té o un café y descansar un poco. Cerca de la calle principal de este barrio tradicional coreano, hay una cafetería muy famosa que tiene un molino de agua. Esta cafetería siempre estaba llena de gente y parecía imposible tomar algo allí. Después de estar esperando bastante rato, decidimos salir a buscar otro lugar, aunque no fuera aquel tan bonito, y tomar algo.

Al pasar por una pequeña calle vimos un cartel con el nombre de este sitio "Gyodong Dawon". Desde fuera parecía una casa coreana normal, sin nada que nos llamara la atención para entrar. Nos quedamos mirando la entrada como dos tontos y en ese momento salió el dueño de la cafetería para dejar unos troncos fuera. Nos miró y nos dijo que pasáramos. Sin pensarlo entramos sin saber dónde estábamos entrando. "¿Pero es una cafetería?" Le pregunté a Jumi. Y es que aquí, en el hanok maeul de Jeonju hay muchos lugares así que son para aprender cosas tradicionales, hacer talleres, pequeños museos, etc.

Pero cuál fue mi sorpresa cuando entramos y vimos el edificio principal para tomar el té. Era un lugar cuyas mesas y suelo eran de madera, con una luz clara que entraba y le daba un toque cálido a la estancia. Para ambientarlo aún más, una música tradicional de Asia Oriental te envolvía y te llevaba a otro mundo. Fue aquí donde escuché por primera vez "Silent Moon" de Jia Peng Fang, y fue aquí donde más sentí esa Corea exótica y asiática que se había ido perdiendo con el paso de los días en la moderna ciudad de Busan.

La mujer que nos sirvió hablaba muy suavemente y despacio. Su marido, el dueño, era un señor coreano de unos cuarenta años - quizás menos- con barba y pelo largo como en las series tradicionales coreanas. Muy coreano todo en esencia. Fue como viajar unos siglos atrás. La mujer nos explicó cómo servir el té, y nos trajo unas galletas.

La verdad es que fue muy relajante e irrepetible. El día había salido nublado y caían algunas gotas. La música sonaba dulcemente mientras pasábamos el rato tomando el té y mirando por la ventana. Un momento de tranquilidad. Un instante de esos por los que vale la pena disfrutar la vida.

Este es uno de esos lugares a los que no sabes si merece la pena volver. Me explico, el lugar era increíble, pero creo que la experiencia fue tan buena y agradable que si volviera, sin ese día nublado, sin esa sorpresa al entrar, sin esa música en el ambiente, sin esa mujer que hablaba calmadamente y su marido de estilo tradicional... si volviera y todas esas cosas no existieran quizás mis recuerdos serían suplantados por otros. Y la verdad, fue algo tan sumamente especial que me niego a perder mis recuerdos y mezclarlos con otras sensaciones que puedan ser peores. Por ejemplo, ¿y si vuelvo y hay muchas personas, o peor aún, extranjeros hablando en voz alta, rompiendo la magia de nuestra soledad? ¿Y si hace un sol de justicia y estropea la luz de aquel día? ¿Y si aquella mujer y su marido tradicional dejaron la cafetería y ahora trabajan dos chicos jóvenes, estudiantes de la universidad con contrato parcial, a los que les importa bien poco el cuidado del ambiente? ¿Y si han puesto un hilo musical con K-pop?... pensándolo así, preferiría no volver nunca. A veces los recuerdos son tan bellos que no vale la pena repetirlos, sino disfrutarlos una sola vez. Y recordar. Porque, ¿cuántas veces no habremos recordado algo lejano en el tiempo, algo agradable que nos hace esbozar cierta sonrisa, y después desear volver a aquel lugar y a aquel momento?

La vida esta hecha de experiencias que a veces son únicas e irrepetibles. También sucede a veces que algo nos gusta y lo repetimos. Pero nunca una experiencia es como la primera vez.

Pero... 

 

¿y si todo siguiera igual que cuando nos fuimos de allí?

Aunque las experiencias no tienen que ser las mismas, es un lugar que recomiendo totalmente. Los precios de los tés están sobre los 5.000W (3,68€ - 4,15$). Después leí en la página oficial de Turismo de Corea que este es un lugar considerado de los mejores para tomar té en Jeonju. Nosotros llegamos por casualidad, pero damos fé de ello, sin duda es un lugar imprescindible.

  • Título: Gyodong Dawon, un salón de té coreano muy especial en Jeonju
  • Escrito por:
  • Fecha: 10 Febrero 2016
  • Comentarios

1 Comentarios

  1. Imagen de ARTURO MORALES
    ARTURO MORALES (no verificado)Febrero 10, 2016 03:51 AM

    ROBERT:

    Me resulta muy interesante e instructivo todo lo que comentas y las fotografias son muy ilustrativas, me gusta cómo escribes; te felicito y estoy viendo tus videos.

    Me interesa mucho la Cultura Coreana en todos aspectos por motivos muy personales

    Te deseo éxito en todas tus actividades y felicidad con tu familia

    Estoy en la Ciudad de México, D. F. MEXICO

    ARTURO MORALES

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