23 January 2017 23:21 PM



Goshuincho, el libro sagrado de caligrafía japonesa para peregrinos en Japón

En uno de los primeros viajes que hice a Japón me di cuenta de que había unas personas, normalmente monjes o sacerdotes, en los templos budistas y santuarios sintoístas que escribían algo en unos libros que los fieles llevaban consigo. Pensé que se trataba de algún tipo de deseo o plegaria al igual que se hace con los mensajes escritos en los faroles de papel que cuelgan de los templos coreanos. Sin embargo, vi que estos libros estaban a la venta y que el acto de que te escribieran en el libro tenía un precio. Me puse a investigar y descubrí que no se trataba de un libro de deseos o rezos, sino de un libro de peregrinaje donde los monjes o sacerdotes escriben el nombre del templo o santuario por donde los peregrinos pasan, junto con alguna frase de oración. Esto me llamó la atención y pensé que podía ser un buen recuerdo si hubiera tenido una estampa por cada templo y santuario que había pasado. Este libro se llama Goshuincho que significa "Libro sagrado de inscripciones".

Así que sin pensármelo dos veces, en el último viaje a Japón, compré uno de estos libros en el santuario Itsukushima, en la isla de Miyajima, cerca de Hiroshima. El libro vacío me costó 1.000 yenes, y en cada templo que me escribieron me costó 300 yenes. Si sumas el total de todas las hojas escritas, el libro en sí, sale un poco caro (7300 yenes), pero sin duda es un recuerdo inolvidable. En un sólo libro, puedes tener la caligrafía de todos esos monjes y sacerdotes (también mujeres) como un recuerdo que perdurará toda tu vida. Si además, como a mí, te gusta la caligrafía japonesa, entonces se trata de un libro de que nada se va convirtiendo poco a poco en un tesoro personal de valor incalculable.

Pensé que quizás para los extranjeros no estaría permitido, pero no me pusieron ninguna pega en ningún templo. De hecho, en algunos lugares más turísticos, como el templo Kiyomizudera en Kioto, no fui el único extranjero con libro y de hecho los propios monjes ya tenían un papel con la explicación en inglés de lo que me estaban escribiendo. Debo decir que fue fantástico poder recoger el recuerdo de algunos de los templos por los que pasé. En principio el libro es para peregrinos, es decir, aquellas personas que van de templo en templo con una finalidad religiosa, pero ¿acaso no era algo parecido a lo que yo hacía? Así que fui recolectando diversos templos y santuarios: Itsukushima, Fushimi Inari, Kenninji, Byodoin, Kiyomizudera y Kodaiji. Como en el último viaje no visité tantos templos, sólo pude rellener 6 páginas del libro, que tiene aún 17 más por ser escritas. Mi libro viajará conmigo en próximas ocasiones hasta que pueda llenarlo totalmente. En las fotografías puedes ver páginas dobles por lo que hay dos inscripciones de templos o santuarios, una a la izquierda y otra a la derecha. Como puedes ver nunca son iguales y todas son especialmente bonitas.

Me gusta de vez en cuando mirar la belleza de los trazos de las letras japonesas, me gusta su contraste con el rojo del sello de cada lugar, todo ello me hace volver a Japón y a mi viaje.

Quizás lo que más me gustó fue que pese a haber tantos turistas extranjeros, muy muy pocos eran los que se decidían a hacer su Goshuincho. Quizás sea por desconocimiento, quizás porque supone un coste elevado o quizás porque debe de ser muy difícil visitar un total de 21 templos y santuarios para completarlo. Sea como sea, el goshuincho sigue manteniendo su esencia japonesa y eso me gustó mucho. Lo que sí piden, o al menos eso vi en Itsukushima, es que en el libro no haya nada más que las estampas de los templos y santuarios. Por lo visto, a veces los turistas escriben en ese libro cosas, ponen pegatinas o lo usan a modo de diario de viaje. No hay que olvidar que el Goshuincho es un libro de peregrino, lo escrito en dicho libro es sagrado, y se merece un mínimo de respeto por el trabajo y la fe de quienes escriben en él. Así que si en algún momento decides tener tu propio libro Goshuincho, al menos sé respetuoso con las palabras budistas y sintoístas que hay dentro. Para los monjes y sacerdotes japoneses se trata de un libro sagrado y si ven que haces un mal uso de él y no sientes respeto por su fe, pueden negarse a escribirte en él. Lo cual me parece correcto.

Yo estoy muy contento con mi libro, y espero poder completarlo en próximos viajes.

  • Título: Goshuincho, el libro sagrado de caligrafía japonesa para peregrinos en Japón
  • Escrito por:
  • Fecha: 09 Agosto 2016
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