23 February 2017 13:39 PM



Agresiones sexuales en Corea del Sur

Uno de los grandes problemas criminológicos de Corea son las agresiones sexuales. Otros problemas criminológicos relevantes serían los suicidios, los asesinatos, la mafia, las delitos cibernéticos y los delitos socioeconómicos. Cuando escribí hace tiempo sobre los delincuentes más buscados en Corea, ya vimos que, en aquel ejemplo de cartel, había varios delitos que se repetían. El de agresión sexual se repetía hasta en cuatro delincuentes.

En el caso de las agresiones sexuales el número de casos se incrementa con los años y por desgracia el número de agresiones sexuales a menores es cada vez mayor. En la siguiente gráfica podemos ver una comparación de las agresiones sexuales sufridas por menores en diferentes países, donde Corea ocupa un lamentable primer lugar (entre estos países comparados) de casos ocurridos y con una tendencia al alza.
 

En el caso de las agresiones sexuales a menores los números no sólo son cada vez peor, sino que además Corea tiene el penoso honor de estar en primera posición por delante de otros países como Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania o Japón. Tal y como se puede ver en el gráfico se dieron unos 8'6 casos de agresiones sexuales a menores por cada 100.000 habitantes en 2008. Teniendo en cuenta que la población de menos de 19 años en Corea es elevada pues es un dato preocupante.

Por supuesto este tipo de agresiones (tanto a menores como a mujeres) se denuncian y se persiguen. Los casos que no se denuncian difícilmente se conocen y no aparecen en las estadísticas criminológicas. Por tanto lo lógico es pensar que los índices de agresiones sexuales en Corea son aún mayores. Además, le hemos de añadir que dentro de la cultura y forma de ser de los coreanos, las mujeres juegan un rol a veces significativamente sumiso en relación con el hombre. Algo socialmente heredado de la tradición confucianista. Lo que ayuda a que muchos de estos casos no se denuncien y por tanto ni se persigan ni se conozcan.

Este tipo de delitos podrían prevenirse y perseguirse más fácilmente con un cuerpo de policía competente en el campo criminológico y con una dotación de efectivos más completa. En Corea el número de funcionarios de policía es muy bajo en comparación, por ejemplo, con España, que tiene más del doble de efectivos policiales y tienen niveles poblacionales similares. Sin un número mayor de policías y una correcta especialización, es difícil reducir este tipo de problemas criminológicos. Especialización, mejora en número de efectivos y educación de la sociedad son tres elementos básicos en el caso coreano.

Sólo en 2009 se dieron 10,215 casos de violación de los cuales 9,167 acabaron con el arresto del delincuente. La efectividad policial "post crimen" es bastante buena, al menos en los casos conocidos. Sin embargo la preocupación es que desde 2001 (6751 casos) haya subido tan considerablemente en los últimos años. Algo de lo que el gobierno es culpable directamente si no crea las políticas criminológicas adecuadas. Pero bien, dejadme que dude de la intención sincera de los políticos (de cualquier país) por reducir la criminalidad de sus respectivas sociedades.

Por ahora, las medidas que se le ocurren al gobierno es aplicar la castración química a los agresores de menores queriendo ofrecer la sensación de ser implacable ante el problema. Para mí la castración química no es ninguna solución al problema. Sólo un parche mal hecho a un problema ya creado. Está claro que las soluciones desde la investigación criminológica y prevención del delito son más caras, pero como decía en el párrafo anterior, cuando los políticos gastan más en infraestructuras o eventos que en investigación criminal, están mostrando públicamente sus preferencias.

Otra de las medidas es la del uso de los brazaletes que permiten la fácil localización de la persona que ha cometido un delito de agresión sexual. A mi entender son unas medidas que no me convencen y que no van a servir para mejorar la situación de ninguna manera.

Además, tampoco se puede acusar al incremento de extranjeros en Corea en los últimos años, puesto que de las 49 violaciones cometidas por extranjeros en 2003 sólo se ascendió a 126 casos en 2009. Es un problema mayoritariamente coreano por mucho que a veces se quiera disimular o mirar hacia otro lado.

Durante el año pasado hice una pequeña recopilación de noticias sobre violaciones y agresiones sexuales en Corea que, por su caso u historia, me parecían interesantes o curiosas, dejando de lado los casos de violaciones o agresiones sexuales "normales". A continuación una pequeña muestra de casos que han sucedido, y que por una u otra razón me parecían interesantes de comentar:

El joven arrestado por necrofilia

Este fue uno de los casos que más me impactó. Básicamente porque se suceden dos problemas criminológicos en uno: el suicidio y la violación. La historia es la siguiente: En la ciudad de Cheongju una mujer de 68 años saltó al vacío desde su edificio para suicidarse acabando con su vida. Abajo, un joven de 16 años de instituto que pasaba por allí, violó su cuerpo. El joven al ser arrestado dijo que sólo quería ver "qué pasaría" sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento.

El profesor que dormía a su víctima

Un profesor de academia intentó violar a una de sus alumnas de 16 años poniéndole una pastilla para dormir en un vaso de leche. La chica había ido a su casa para recibir una lección adicional y el intentó aprovecharse de ella sexualmente después de que perdiera el conocimiento. Fue sentenciado a dos años de prisión.

El hombre que se aprovechó de una chica en el metro

Esta historia es curiosa ya que puede verse en este vídeo. Un hombre de unos 50 años estaba sentado al lado de una chica de unos 20 en el metro de Seúl. La chica se quedó dormida, algo que es muy común en el metro donde mucha gente que va cansada del trabajo o de estudiar, aprovecha para echar una cabezada. El caso es que el hombre empezó a tocar su cuerpo y como se ve en el vídeo, a besarla. Alguien anónimo grabó la escena porque le parecía que la diferencia de edad era grande. El hombre quería hacer creer que era su pareja. Cuando fue detenido por la policía alegó estar borracho y no acordarse de nada.

Esto también nos aporta otro dato, y es que el número de agresiones sexuales en el metro de Seúl ha subido considerablemente en los últimos años. De los 552 casos en 2007 a los 1192 en 2010. No sólo eso, además se reafirma la idea de que las cifras pueden ser aún mayores dado que no todas las mujeres denuncian estos casos ya que sienten vergüenza por ello, y además, la propia sociedad coreana es proclive a que se oculten este tipo de situaciones.

La turista que fue atacada sexualmente en la aldea Hahoe

La aldea Hahoe es un poblado tradicional cerca de Andong. Un lugar turístico donde lo último que imaginarías es que pueda suceder un incidente de este tipo. Lo mismo pensaría la turista taiwanesa de unos 30 años de edad antes de ser atacada sexualmente por el dueño de una posada de la aldea de unos 65 años.

Problemas criminológicos y sociológicos que causan esta situación

Antes comentábamos un poco las causas del porqué de estas situaciones. La sociedad coreana puede tener unas características que hacen que se den estos casos de forma más fácil, no denunciando y ocultando el acto en sí a las autoridades policiales. Una buena educación social ayudaría a que la gente denunciara.

La especialización de la policía y el aumento de efectivos es otro punto importante si se quiere luchar por la prevención del delito y perseguirlo correctamente cuando este se ha cometido.

Pero además aún tendríamos que añadir un par de puntos más a este problema.

Por una parte la poca dureza con la que se castigan y persiguen este tipo de delitos. Según un análisis presentado por Woo Yoon Keun del Partido Demócrata, de los delincuentes sexuales condenados, sólo el 24% recibió penas de prisión, el 33% fueron puestos en libertad condicional y el 14'3% simplemente recibió una multa.

Según otro informe del Korean Women's development institute, de los 18.157 ataques sexuales denunciados en 2009, sólo el 41,1% pasaron por la etapa de acusación fiscal.

En otro informe, esta vez presentado por Jeon Cho Hyuk del Gran Partido Nacional, en septiembre del año anterior un total de 45 profesores cometieron delitos de índole sexual. De los 45 sólo 21 recibió un castigo mayor con una inhabilitación de 5 años, mientras que los demás, algunos acusados de delitos reiterados, siguen dando clase y sólo tuvieron alguna pena menor como una rebaja salarial o una suspensión de plazo mucho más corto.

Esto es algo que evidentemente también condiciona que se den este tipo de delitos ya que el castigo no intimida lo suficiente, y como todos sabemos esta es otra de las funciones de la pena.

Por otra parte tenemos el problema de la victimización secundaria. En victimología llamamos victimización secundaria a los problemas (generalmente psicológicos y emocionales) que suele recibir la víctima en su trato con las autoridades judiciales y funcionarios policiales. Es decir, para una víctima de un delito de agresión sexual su dolor no acaba al terminarse el delito, sino que se prolonga cuando tiene que explicar lo sucedido ante la policía, abogado, jueces, fiscal, ... cuando tiene que ver en el juicio la cara de su agresor, cuando su caso sale en medios de comunicación, etc. 

En Corea he podido ver como los medios de comunicación suelen ayudar más en este sentido no poniendo nunca los nombres verdaderos, ni siquiera las iniciales verdaderas, en las noticias. Sin embargo las víctimas se encuentran desamparadas cuando los comentarios hirientes vienen por parte de algunos jueces, o cuando se justifican las agresiones sexuales en el consumo de alcohol. 

Por culpa de esos comentarios de un juez, por ejemplo, una mujer de 28 años se suicidó después de haber testificado ante él. En ese caso la mujer estaba llevando ante la corte a su violador cuando el juez le comentó que había sido señorita de compañía en un noraebang (karaoke) anteriormente, y con ello querer justificar la agresión sexual. Ella dejó escrito en su nota de suicidio que: "ser señorita de compañía en un noraebang en el pasado no significa que alguien merezca ser violada".

Si además le sumamos el componente machista y jerárquico de sumisión de raíz confucionista que tiene la sociedad coreana y que afecta a todos los estamentos (incluidos los jueces y policías), podremos entender que en algunos casos prevalezca esa idea machista de que es la mujer la que provoca con sus actos, ropas, etc. O que un pasado o presente relacionado con la prostitución o los bares para el entretenimiento de hombres pueda justificar o minimizar el daño de un delito.

Sólo espero que la evolución de la propia sociedad coreana vaya encaminándose poco a poco a cambiar este tipo de situaciones para mejorar al menos en este aspecto. Al fin y al cabo en España no éramos tan diferentes un par de décadas atrás.

  • Título: Agresiones sexuales en Corea del Sur
  • Escrito por:
  • Fecha: 02 Mayo 2012

Top